El punto de contacto para todas las preferencias

 

Historia revisada en ortografía

Me exhibo

443274 - Mi nombre es Alicia, tengo 25 años y vivo al sur de la Ciudad de Mexico, lo siguiente no es una fantasía, sino una realidad, soy un poco baja de estatura pero con curvas, con el cabello negro largo, morena clara, talla 34 C de brassiere, unas piernas que dicen son antojables, ja, ja, no tengo mucho trasero pero me defiendo. Me desarrollé a muy temprana edad, ya tenía los senos grandes y las piernas más gruesas que mis compañeras desde los doce o trece años, además que en mi escuela no llevábamos uniformes, así que podía usar minifaldas, pues con ellas me daba cuenta que llamaba mucho la atención de mis compañeros y eso me gustaba, disfrutaba sentir las miradas, que me observaban más a mí que a otras amigas.

Conforme fui creciendo, me di cuenta que mis senos llamaban la mirada de todos, estaban firmes y con los escotes que usaba, veía como los maestros se intentaban asomar para verme; cuando usaba minifaldas, eran algo cortas y me gustaba cruzar las piernas, para recibir más miradas. Perdí mi virginidad a los 15 años con mi primer novio, no fue una gran experiencia pero como él tenía 17 años, ya contaba con algo de experiencia; después de eso, las veces que tuve sexo sí las disfruté más y no sé por qué pero lo que más me excitaba y hasta ahora era enseñar los senos, las piernas y caminar de manera sexy.

En el viaje de generación de la preparatoria, fui una sensación porque utilicé un bikini chico, que dejaba ver las partes de arriba de mis piernas, además de unas partes de mis nalgas y algo de mis bubis. Por su parte, mis amigas se vestían con unas prendas que les tapaban todos sus cuerpos o las partes de abajo, aunque yo no los utilicé, a mí me encantaba y me encanta enseñar. Además, tuve sexo con un compañero diferente cada noche en los tres días del viaje.

Ahora a mis 25 años, voy a un deportivo a nadar, obvio salgo en un traje de baño que es completo, por las reglas del deportivo pero que muestra partes de mis nalgas, algunas otras mujeres salen del vestidor tapándose con unas toallas pero a mí me gusta salir con la toalla en la mano, para que puedan observarme las piernas, las nalgas y algo de escote que trae ese traje de baño. En ocasiones, he recibido algún chiflido, eso me excita más o siento muchos ojos en mis nalgas cuando camino o salgo de la alberca. Cuando voy de compras, salgo del vestidor para verme la ropa que me pruebo en el espejo de afuera, esto me gusta más cuando compro escotes o minifaldas, o con los bikinis; obvio, a los encargados se les agrandan los ojos y me ven con mucha insistencia mientras que los hombres que están por ahí, me desnudan con las miradas. En alguna ocasión me compré un traje de baño y me lo puse en el estacionamiento del centro comercial, me desnudé dentro del coche y me lo puse; desde luego, me vieron dos o tres personas y creo a uno de ellos le noté una rica erección.

A veces salgo con mis amigas al antro, viernes o sábado y para ir ahí, me pongo una mini falda cortita o un vestido muy pegado, como también unos escotes muy enseñadores; además, si el escote se presta, no me pongo brassiere, o me pongo uno que me las levante mucho y abajo de la falda o de vestido, no me pongo calzón o me pongo una tanga. No sé si este mal o sea un tipo de desorden pero la verdad es que disfruto mucho estar enseñando y exhibiéndome en lugares públicos, ¡qué rico es!.

Quien quiera escribirme, adelante.

27 votos Calificacion 8.5

Enviada por: Aliflor

Correo: aliflor1809@outlook.com      
 

¿Como calificarías esta historia?